Una angustia que descansa
En la ropa que no cuelgo
En el desorden desbordado
De dolorosas lágrimas
Que en mi rostro encuentro
Sirve llorar, sirve gritar
Un abrazo funciona más
Una respiración pausada
Tranquilidad emocional
Intento alcanzar
Pensando en mis cosas
Interminables, incomprensibles.
La exigencia es el maltrato
De todo aquel que quiere
Superarse, que prueba
A cada rato
El miedo es el sedante
De quien no se anima
Inmóvil espera
Que la solución llegue
Mejor dicho, que caiga del cielo.
Te miro apenas
Por qué? Si yo solía
Mantener la mirada
Saber que no sos mío
Y querer que así fuera
Puede ser el motivo
Si no es la respuesta
Me calmo porque
Hay que seguir
Muchas cosas por decir
Prefiero el silencio
Se ahoga en mi estómago
Y se cierra en mi boca
Es producto del despertar
De tanta vanidad
Es hora de decirle a todos
Lo que pienso en realidad
Si tan solo quisieran
Escucharme
Podría dejar de llorar
Nadie cree que yo
Pueda tener algo
Importante
Lo suficientemente importante
Para contar.
martes, 24 de febrero de 2009
Soñé que algo cambiaba
Veía en la ventana un paisaje diferente
Soñé que la sonrisa se dibujaba con naturalidad
Que las palabras salían volando sin formalidad
Que tu mirada quedaba retenida entre mis pupilas
Sin ser yo la que sufría
Pensé que era pura fantasía
Pero con el tiempo realmente así se convertía
Trabajé con entusiasmo, desgano y paranoia
Temía que las nubes me arrollaran y los
Pájaros se burlaran.
No importan otras voces
No existen si no son sinceras
Se esconde en el viento la señal que uno espera
En murmullos escuchaba las peores sospechas
Todos sabían quien era menos yo
Nadie sabía mi verdad excepto yo
Son farsas, son ineptos, indiscretos e incorrectos
Inútil odiarlos, pena les tengo
Soñé que todo cambiaba
Era capaz de decir las cosas sin vergüenza
Era yo en acto y en potencia
Qué fácil era saber quien era para mí
Quién actuaba con sinceridad
Quien se guardaba los besos para otra oportunidad.
Veía en la ventana un paisaje diferente
Soñé que la sonrisa se dibujaba con naturalidad
Que las palabras salían volando sin formalidad
Que tu mirada quedaba retenida entre mis pupilas
Sin ser yo la que sufría
Pensé que era pura fantasía
Pero con el tiempo realmente así se convertía
Trabajé con entusiasmo, desgano y paranoia
Temía que las nubes me arrollaran y los
Pájaros se burlaran.
No importan otras voces
No existen si no son sinceras
Se esconde en el viento la señal que uno espera
En murmullos escuchaba las peores sospechas
Todos sabían quien era menos yo
Nadie sabía mi verdad excepto yo
Son farsas, son ineptos, indiscretos e incorrectos
Inútil odiarlos, pena les tengo
Soñé que todo cambiaba
Era capaz de decir las cosas sin vergüenza
Era yo en acto y en potencia
Qué fácil era saber quien era para mí
Quién actuaba con sinceridad
Quien se guardaba los besos para otra oportunidad.
Pensando sin actuar
Y se me hace triste pensar
Que ya todo quedó atrás
Y no por mi decisión
Sino porque decidiste vos
Antes de todo
Antes de nada
No diste tiempo
A que algo pasara
Me duele creer que siempre es igual
Que soy la equivocada
La que ve todo mal
Tampoco quiero pensar
En por qué así actuaste
Y en qué cambiaste
Apenas me viste
Yo sé que algo notaste
Después me invadiste
Y me asustaste
Actué en consecuencia
Pero los roles se invirtieron
Y fui yo la que se ilusionó
Sin remedio.
Te fuiste de mí
Sin dejarme recibirte
Quería abrirte los brazos
Sólo que más despacio
Quería que fuera,
Quería que se diera
Tan pronto me hiciste ver
Que nada iba a acontecer
Igual yo seguí
Insistiendo porque sí
Pero en el fondo lo sé
Que eso no está bien
Ahora te dejo ir
Con todo lo que me cuesta decir
Me llené de vos
Cuando vos te vaciaste de mí
Sin decir que sí
Sin decir que no
Sin entender por qué
O por qué no.
Que ya todo quedó atrás
Y no por mi decisión
Sino porque decidiste vos
Antes de todo
Antes de nada
No diste tiempo
A que algo pasara
Me duele creer que siempre es igual
Que soy la equivocada
La que ve todo mal
Tampoco quiero pensar
En por qué así actuaste
Y en qué cambiaste
Apenas me viste
Yo sé que algo notaste
Después me invadiste
Y me asustaste
Actué en consecuencia
Pero los roles se invirtieron
Y fui yo la que se ilusionó
Sin remedio.
Te fuiste de mí
Sin dejarme recibirte
Quería abrirte los brazos
Sólo que más despacio
Quería que fuera,
Quería que se diera
Tan pronto me hiciste ver
Que nada iba a acontecer
Igual yo seguí
Insistiendo porque sí
Pero en el fondo lo sé
Que eso no está bien
Ahora te dejo ir
Con todo lo que me cuesta decir
Me llené de vos
Cuando vos te vaciaste de mí
Sin decir que sí
Sin decir que no
Sin entender por qué
O por qué no.
jueves, 13 de noviembre de 2008
Cohesión
Me olvido de lo que busco cuando ya no sé qué busco.
Pero me acuerdo que no lo encuentro, cuando no lo encuentro.
Sé que es difícil cuando me resulta difícil
Y me convencen de que es fácil, para los que les fue fácil.
A veces pienso que tengo que cambiar, esa forma particular de pensar
Para poder descansar. Para relajar. Para disfrutar.
Conflicto ridículo. Así lo defino. Patética. Así me siento.
Cuándo? Cómo? Por qué? Qué hubiera pasado si…
Antes, ahora ya…, no, bueno sí, está bien, voy a ver.
Y así puedo pensar, y pensar y pensar. Y no hacer, no hacer, no hacer.
Qué entonces? Claro. Puede ser. De ninguna manera. No ves?
Se caen los ojos, como reflejo del alma. Pero no es reflejo de acción
Es tan sólo una imaginación. Es creer y creer pero no es intentar.
Es intentar desde el vacío, desde donde no me puedo tirar. Pero
Creíblemente caigo igual.
Corro hacia el otro lado, lo gracioso es que mi objetivo, es lo contrario.
Soy hábil para escapar, y sin embargo yo siento que siempre, estoy en el mismo lugar.
Demasiado buena para creer y tan mala para desconfiar.
Tan instalada en el miedo, en lo imprevisible de los encuentros, en lo
Triste de los desencuentros. Son palabras que se esconden debajo de mi lengua
No las digo, las pienso, con suerte las escribo, y quizás, las muestro.
Son contextos fabricados, son verbos analizados, son tiempos siempre futuros
Que se quedan en el pasado. Es un período hipotético irreal, pero que no se
Pronuncia como tal, pobre, aspira a la realidad.
Es un ´´si…´´ que queda solito, tantas cosas en esos puntos suspensivos
Podrían venir. Y no. Es que siempre el punto lo pongo yo.
Las comas me cansaron. No dicen nada, agregan, agregan, y agregan
Pero para qué sirve? Sí, sí, para mí. Para mí para qué? Mejor dicho:
Para mí y para quién? (Quizás la revista tenga la respuesta.)
Las aclaraciones pasaron de moda. Nadie usa los paréntesis. Qué importan,
Lo que decís lo decís. Y si se entiende se entiende. Y sino… leeme.
Bueno, sí, eso es lo complicado. Leer. A veces uno se traba, yo leo
De corrido pero bueh, alguna s se me escapa.
Es peor escribir. Sobre todo cuando no sabes qué. Ni por qué. Ni para quién.
De nuevo lo mismo. Para qué cambié de párrafo si seguimos con lo mismo.
Eso sí. No hay signos de interrogación. Irónico. Todo lo que tengo en mí
Son preguntas. Y respuestas también, las que invento yo, a pulmón.
Las que mi voz superior confirma o deja de lado, a veces me reta, me
Ofrece otra visión, que quizás mejore la mía, porque vio, a veces los
Anteojos hay que cambiarlos. Si mirás todo desde el mismo lugar
Te aseguro que te mareás. Y te aburrís porque las cosas tienen ángulos
Y planos que desde el mismo lugar no notás. Me pasó con la puerta de casa.
Siempre cerrada siempre cerrada. Lo gracioso es que no soy yo la que pone la llave.
Y de todos modos, saber que está, me da seguridad de la inseguridad que hay.
Pero me acuerdo que no lo encuentro, cuando no lo encuentro.
Sé que es difícil cuando me resulta difícil
Y me convencen de que es fácil, para los que les fue fácil.
A veces pienso que tengo que cambiar, esa forma particular de pensar
Para poder descansar. Para relajar. Para disfrutar.
Conflicto ridículo. Así lo defino. Patética. Así me siento.
Cuándo? Cómo? Por qué? Qué hubiera pasado si…
Antes, ahora ya…, no, bueno sí, está bien, voy a ver.
Y así puedo pensar, y pensar y pensar. Y no hacer, no hacer, no hacer.
Qué entonces? Claro. Puede ser. De ninguna manera. No ves?
Se caen los ojos, como reflejo del alma. Pero no es reflejo de acción
Es tan sólo una imaginación. Es creer y creer pero no es intentar.
Es intentar desde el vacío, desde donde no me puedo tirar. Pero
Creíblemente caigo igual.
Corro hacia el otro lado, lo gracioso es que mi objetivo, es lo contrario.
Soy hábil para escapar, y sin embargo yo siento que siempre, estoy en el mismo lugar.
Demasiado buena para creer y tan mala para desconfiar.
Tan instalada en el miedo, en lo imprevisible de los encuentros, en lo
Triste de los desencuentros. Son palabras que se esconden debajo de mi lengua
No las digo, las pienso, con suerte las escribo, y quizás, las muestro.
Son contextos fabricados, son verbos analizados, son tiempos siempre futuros
Que se quedan en el pasado. Es un período hipotético irreal, pero que no se
Pronuncia como tal, pobre, aspira a la realidad.
Es un ´´si…´´ que queda solito, tantas cosas en esos puntos suspensivos
Podrían venir. Y no. Es que siempre el punto lo pongo yo.
Las comas me cansaron. No dicen nada, agregan, agregan, y agregan
Pero para qué sirve? Sí, sí, para mí. Para mí para qué? Mejor dicho:
Para mí y para quién? (Quizás la revista tenga la respuesta.)
Las aclaraciones pasaron de moda. Nadie usa los paréntesis. Qué importan,
Lo que decís lo decís. Y si se entiende se entiende. Y sino… leeme.
Bueno, sí, eso es lo complicado. Leer. A veces uno se traba, yo leo
De corrido pero bueh, alguna s se me escapa.
Es peor escribir. Sobre todo cuando no sabes qué. Ni por qué. Ni para quién.
De nuevo lo mismo. Para qué cambié de párrafo si seguimos con lo mismo.
Eso sí. No hay signos de interrogación. Irónico. Todo lo que tengo en mí
Son preguntas. Y respuestas también, las que invento yo, a pulmón.
Las que mi voz superior confirma o deja de lado, a veces me reta, me
Ofrece otra visión, que quizás mejore la mía, porque vio, a veces los
Anteojos hay que cambiarlos. Si mirás todo desde el mismo lugar
Te aseguro que te mareás. Y te aburrís porque las cosas tienen ángulos
Y planos que desde el mismo lugar no notás. Me pasó con la puerta de casa.
Siempre cerrada siempre cerrada. Lo gracioso es que no soy yo la que pone la llave.
Y de todos modos, saber que está, me da seguridad de la inseguridad que hay.
domingo, 28 de septiembre de 2008
Cuando vuelve lo olvidado
A veces no sé cómo administrar el tiempo. Pero no el tiempo de estudio, el tiempo de ocio, o el tiempo de trabajo. Sino el tiempo que ya pasó. Cómo hago para no volver la mirada hacia él con un dejo de melancolía? Cómo hago para dejar de creer que ´´todo tiempo pasado fue mejor´´ cuando sé que no es así?.
Es la lucha que tengo cada vez que me reencuentro con lo que fui, con lo que dejé, o con lo que volvería a hacer. Algo así como una ´´búsqueda del tiempo perdido´´. Es que definitivamente hay tiempo que perdí, que dejé atrás, que no aproveché, que podría haber hecho tantas cosas… y sin embargo me apabullé. Elegí lo más fácil, lo que me salía, lo que no me costaba tanto trabajo pensar, lo que un día me reprocharía pero que mientras no fuera ése día, no importaba, me servía.
Hoy me doy cuenta de que la ingenuidad se clavaba en mis entrañas, que se instalaba por tiempo indefinido y que las lágrimas se debían a eso, las desilusiones se debían a eso. Y hoy, a qué se deben?.
La música que recuerdo es aquella que pudiera calmar mis angustias que por ese momento corrían descontroladas por el interior de mi cuerpo, se reflejaban en sollozos insistentes y en páginas repletas de palabras que no me llevaban a nada. Sí, me calmaban en esos instantes, y al releerlas volvía a sentir cada cosa que había escrito, pero no había reflexión, no había solución para el dolor. Acaso la hay?
Hoy trato de avanzar. Ese es mi objetivo. Por eso me molesta cuando algo que viene de lejos, me retiene, o al menos lo intenta. Sería maravilloso creer que todo era mejor antes, que ahora todo está mal. Siempre hay cosas que están mal. Pero ahora me doy cuenta de ellas, y las administro en mi memoria, en mi entorno cognitivo, para así, cuando alguien lo necesite, si puedo, le presto mi humilde conocimiento, le entrego las experiencias de lo que yo sentí, o viví, y no para aburrir a nadie, sino para ser el testimonio viviente, de que aún cayéndose, una y otra vez, se puede, se puede por lo menos querer, aunque lo niegue tantas veces, que las esperanzas continúan intactas, que las ganas se renuevan, y que lo que yo pienso solamente evoluciona para mejor, para el bien de todos, de mí, y de vos.
Lo más sorprendente es que en vida (por suerte, toco madera) no pasó nada tan grave, tan trágico o dramático para sentir como siento, y eso es quizás aún peor de manejar, porque la manera en que uno siente, actúa y reacciona es lo más interesante por desafiar.
Es la lucha que tengo cada vez que me reencuentro con lo que fui, con lo que dejé, o con lo que volvería a hacer. Algo así como una ´´búsqueda del tiempo perdido´´. Es que definitivamente hay tiempo que perdí, que dejé atrás, que no aproveché, que podría haber hecho tantas cosas… y sin embargo me apabullé. Elegí lo más fácil, lo que me salía, lo que no me costaba tanto trabajo pensar, lo que un día me reprocharía pero que mientras no fuera ése día, no importaba, me servía.
Hoy me doy cuenta de que la ingenuidad se clavaba en mis entrañas, que se instalaba por tiempo indefinido y que las lágrimas se debían a eso, las desilusiones se debían a eso. Y hoy, a qué se deben?.
La música que recuerdo es aquella que pudiera calmar mis angustias que por ese momento corrían descontroladas por el interior de mi cuerpo, se reflejaban en sollozos insistentes y en páginas repletas de palabras que no me llevaban a nada. Sí, me calmaban en esos instantes, y al releerlas volvía a sentir cada cosa que había escrito, pero no había reflexión, no había solución para el dolor. Acaso la hay?
Hoy trato de avanzar. Ese es mi objetivo. Por eso me molesta cuando algo que viene de lejos, me retiene, o al menos lo intenta. Sería maravilloso creer que todo era mejor antes, que ahora todo está mal. Siempre hay cosas que están mal. Pero ahora me doy cuenta de ellas, y las administro en mi memoria, en mi entorno cognitivo, para así, cuando alguien lo necesite, si puedo, le presto mi humilde conocimiento, le entrego las experiencias de lo que yo sentí, o viví, y no para aburrir a nadie, sino para ser el testimonio viviente, de que aún cayéndose, una y otra vez, se puede, se puede por lo menos querer, aunque lo niegue tantas veces, que las esperanzas continúan intactas, que las ganas se renuevan, y que lo que yo pienso solamente evoluciona para mejor, para el bien de todos, de mí, y de vos.
Lo más sorprendente es que en vida (por suerte, toco madera) no pasó nada tan grave, tan trágico o dramático para sentir como siento, y eso es quizás aún peor de manejar, porque la manera en que uno siente, actúa y reacciona es lo más interesante por desafiar.
jueves, 25 de septiembre de 2008
6 cosas que me hacen feliz
A pedido de Nacho paso a reflexionar sobre lo que me hace feliz. Y para ser sincera, no sé si hay muchas cosas, quizás las hay pero no las veo, la mayoría de las veces me encuentro sonriendo entre lágrimas, por mi propia incredulidad al encontrarme lagrimeando más de lo debido...
en fin, basta de pálidas, a ver:
1) sentir que pertenezco a un lugar ( y más cuando se trata de amigos, o la facultad)
2) que mis logros se vean recompensados, que el esfuerzo sea valorado.
3)reirme con amigos
4) que mis alumnos aprendan!
5)que me tengan en cuenta
la última es potencial
6)encontrar a la persona que me pueda seguir... o acompañar.
Y a ustedes?
en fin, basta de pálidas, a ver:
1) sentir que pertenezco a un lugar ( y más cuando se trata de amigos, o la facultad)
2) que mis logros se vean recompensados, que el esfuerzo sea valorado.
3)reirme con amigos
4) que mis alumnos aprendan!
5)que me tengan en cuenta
la última es potencial
6)encontrar a la persona que me pueda seguir... o acompañar.
Y a ustedes?
viernes, 5 de septiembre de 2008
Recuerdo de una noche feliz
Ese recuerdo me persigue como una triste prueba de lo que compruebo todo los días.
Se mete en mis sueños como si hubiera sido ayer, demostrando que esas sensaciones aún están a flor de piel.
Pero la evidencia muestra que sólo mis ojos se acuerdan de los tuyos, que sólo mi cuerpo recuerda aquél abrazo, que sólo mi mente revisa todos los pasos.
Pasan los días, y esa noche sigue latente, con la ridícula esperanza de que se repita, de que acompañes tus actos con las palabras precisas.
No te pido que me quieras, sólo te pido coherencia. Mi mano sabe que ya no estás dispuesto a tomarla, sabe que deberá buscar a otro que quiera abrazarla.
Mis pies saben que no van a tener más el privilegio de bailar con un experimentado, así como mi técnica se dio por vencida, y ya no busca tus halagos.
Mi cuerpo desea el mimo de tus besos tan suaves, tan invisibles en la mejilla, tan presentes en el interior de mi elemento.
Son esos gestos raros, y esas actitudes inesperadas, las que tanto me gustan, las que tanto me matan.
Y ya no es un secreto, los dos sabemos que cuando te veo soy otra sin dejar de ser yo. Que actúo con naturalidad para gustarte como soy, simple y querible. Sabés que con vos no hay neutralidad, que cuando pasás la raya quiero más, que si me invitaras a bailar, no habría tiempo para la pausa, seríamos dos tontos que no se dejarían más.
Pero el miedo acecha y eso no lo puedo evitar. Ya no voy a hacer conjeturas acerca de lo que a vos te pase, sólo sé que tengo miedo de que esto crezca cada vez más, y que ya no me alcancen las páginas para escribir todo lo que siento. Son repeticiones, son confusiones y complicaciones, son verdades o son mentiras, pero son todas partes de mi vida.
Se mete en mis sueños como si hubiera sido ayer, demostrando que esas sensaciones aún están a flor de piel.
Pero la evidencia muestra que sólo mis ojos se acuerdan de los tuyos, que sólo mi cuerpo recuerda aquél abrazo, que sólo mi mente revisa todos los pasos.
Pasan los días, y esa noche sigue latente, con la ridícula esperanza de que se repita, de que acompañes tus actos con las palabras precisas.
No te pido que me quieras, sólo te pido coherencia. Mi mano sabe que ya no estás dispuesto a tomarla, sabe que deberá buscar a otro que quiera abrazarla.
Mis pies saben que no van a tener más el privilegio de bailar con un experimentado, así como mi técnica se dio por vencida, y ya no busca tus halagos.
Mi cuerpo desea el mimo de tus besos tan suaves, tan invisibles en la mejilla, tan presentes en el interior de mi elemento.
Son esos gestos raros, y esas actitudes inesperadas, las que tanto me gustan, las que tanto me matan.
Y ya no es un secreto, los dos sabemos que cuando te veo soy otra sin dejar de ser yo. Que actúo con naturalidad para gustarte como soy, simple y querible. Sabés que con vos no hay neutralidad, que cuando pasás la raya quiero más, que si me invitaras a bailar, no habría tiempo para la pausa, seríamos dos tontos que no se dejarían más.
Pero el miedo acecha y eso no lo puedo evitar. Ya no voy a hacer conjeturas acerca de lo que a vos te pase, sólo sé que tengo miedo de que esto crezca cada vez más, y que ya no me alcancen las páginas para escribir todo lo que siento. Son repeticiones, son confusiones y complicaciones, son verdades o son mentiras, pero son todas partes de mi vida.
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