lunes, 30 de marzo de 2009

Subliminalmente explícito

Bailo, bailo y bailo
Me encuentro frente al espejo
Me miro
Me toco el pelo
Entrecierro los ojos
Y me muevo de un lado a otro
Moviendo la cadera
Y ahora también los brazos
Eso es eso es, por fin me siento bien

Todo está oscuro
Y nadie me ve
La ventana quedó abierta
Entra una brisa que
Me desespera
Soy toda tuya si decidieras llegar
Me llaman decidida
Acá estoy, toda lista para vos

No lo soñemos más
No lo pensemos más
No lo ensayemos más
No ves? Estoy acá
No ves? Me muevo muy mal
No ves? Te tengo acá
No ves? No doy más.
No quiero dejar de bailar
No quiero dejar de zapatear
Hago cualquier cosa
Lo hago mejor que los demás
Me gusta el espejo
Me gusta verme bien

Y ahora ya te vas
La ventana se está por cerrar
Golpazo, chan!
Ay ya no puedo más
El sudor se apoderó de mí
Algún kilo voy a bajar
Lo veo venir
Lo veo llegar
Está ahí
Tiene una flor en la mano
Mi amor
Allá voy
Allá voy
Unos minutos más
Me muevo de acá para allá
Mi pelo esconde mi cara
Te guiño el ojo
Muevo la cadera y soy feliz
Esperá
Esperá
Ya llego, ya llego
Ay ay ay, ahí está

sinceridad

La noche se presenta ansiosa
El color se nota en mis mejillas
Y en mi pecho, el rubor intenta disimularlo
Pero no hay maquillaje que pueda impedir
La expresión de mi piel
Ante la inminencia de un encuentro que se puede
O no, dar.
Me escondo bajo la vestimenta que me tape más,
Mi excusa es que me siento cómoda con eso
Pero sé que después, no soy la misma cuando
No se nota la verdadera proporción de mis pechos.
Casi no miro, mis ojos están muy sobrios, pero
Preferirían estar ebrios, y así nadie los acuse
De cobardía y timidez.
Me miro en el espejo y me siento conforme
Soy una nena que creció, y simplemente valora
Lo que es. Pero no lo está explotando, no lo está disfrutando.
Dónde quedó ese cuerpo a punto caramelo?
Dónde quedó la idea de que es hora de dejar al descubierto
Lo que hay por fuera y por dentro?
Me lleva tiempo, pero lo entiendo, y cuando puedo, cuando
Me acuerdo, decido ponerlo en práctica y darme un poco de aliento.
Es tan duro no tener alguien al lado, que pueda calmarte
Cuando te sentís sola, cuando las cosas salen todas mal,
Cuando no tenés con quién hablar, cuando querés un abrazo
Cuando querés el calor de un ser amado.
Cuado necesitás ser querida de otra manera, cuando necesitás
Saber que alguien te puede mirar con otros ojos, y que de un día
Para el otro, tal vez, podés convertirte en la razón de su vida, en el motor
De sus días, en la razón de sus sonrisas, en la voz de sus risas.
No me pidan que no lo sueñe, trato pero esa idea siempre vuelve
Y ya no quiero entristecer, ya entendí que puede ser
Que depende de mí, depende de él…
Entonces la próxima vez ya sé: voy a ser yo con todo mi ser
Y ojalá eso alcance para crecer.

Disamorata



Me desenamoro cuando el cielo se cubre de nubes
Y no deja ver el sol, cuando las flores se marchitan
Muy pronto, y los aromas se transforman en olor.
Me desenamora la gente que va apurada por la vida
Que empuja y codea sin importar lo que deja atrás
Y cuando se mira el reloj porque no se sabe a dónde mirar.
Me desenamoro de las cosas cuando se hacen muy conocidas,
Cuando pierden la extrañeza de la primera vista, cuando
Se hacen previsibles y la percepción ya está demasiado regulada.
Me desenamora que las personas hablen poco, que finjan interesarse
Y cuando das media vuelta te critican todo. Prefiero algo más natural
Que digan las cosas sin vueltas, pero que no pierdan la delicadeza.
Me desenamoran las palabras tradicionales, las populares, las comunes,
Las insulsas que se escuchan en todas partes. Quiero palabras inventadas
Que surjan de la música de tu alma. Quiero frases incoherentes que
Increíblemente me lleven a la comprensión máxima. Quiero admirar
Tus puntos y comas, tus paréntesis y tus axiomas, quiero escuchar todo
Y no escuchar nada, entender sólo con la mirada.
Me desenamora que hablen muy rápido, que sean cataratas de reflexiones
Que de nada sirven, de las cuales nada bueno aflora.
Me desenamora que la calle esté sucia, que se toque la bocina, que se digan puteadas,
Que haya caca de perro, que las esquinas estén tan pobladas. Que haya tantos tachos y
Así todo tires el papel por la ventana. Que comas un chicle y no sientas nada.
Me desenamora que haya gente que pase hambre, que duerma en la intemperie, o que viva de recoger la basura, me desenamora que haya gente que lo acepte tan tranquilamente y ni se moleste por disimular que prefiere bajar la mirada.
Me desenamora que haya tanta violencia cuando las razones están a la vista,
Pero todos hacen como si no pasara nada. La gente se pega, pero siempre los actos duelen mucho más que los arañazos, las piñas, las patadas o las cachetadas.
Me desenamora que la pasividad no ayude en nada, y que la actividad moleste a aquellos que quieren permanecer en su burbuja sin que nada les produzca nada.
Me desenamora que hayan tan pocos ´´te quiero´´, y muchos ´´te amo´´ que se acaban tan pronto como se descubra que algo está durando ´demasiado´. Me faltan más ´´no me olvides´ y quizás algunos jazmines, más chicos jugando, y más padres afectuosos
Y concentrados.

martes, 24 de febrero de 2009

Expresión de deseo

Una angustia que descansa
En la ropa que no cuelgo
En el desorden desbordado
De dolorosas lágrimas
Que en mi rostro encuentro

Sirve llorar, sirve gritar
Un abrazo funciona más
Una respiración pausada
Tranquilidad emocional
Intento alcanzar
Pensando en mis cosas
Interminables, incomprensibles.

La exigencia es el maltrato
De todo aquel que quiere
Superarse, que prueba
A cada rato
El miedo es el sedante
De quien no se anima
Inmóvil espera
Que la solución llegue
Mejor dicho, que caiga del cielo.

Te miro apenas
Por qué? Si yo solía
Mantener la mirada
Saber que no sos mío
Y querer que así fuera
Puede ser el motivo
Si no es la respuesta

Me calmo porque
Hay que seguir
Muchas cosas por decir
Prefiero el silencio
Se ahoga en mi estómago
Y se cierra en mi boca

Es producto del despertar
De tanta vanidad
Es hora de decirle a todos
Lo que pienso en realidad
Si tan solo quisieran
Escucharme
Podría dejar de llorar
Nadie cree que yo
Pueda tener algo
Importante
Lo suficientemente importante
Para contar.
Soñé que algo cambiaba
Veía en la ventana un paisaje diferente
Soñé que la sonrisa se dibujaba con naturalidad
Que las palabras salían volando sin formalidad
Que tu mirada quedaba retenida entre mis pupilas
Sin ser yo la que sufría

Pensé que era pura fantasía
Pero con el tiempo realmente así se convertía
Trabajé con entusiasmo, desgano y paranoia
Temía que las nubes me arrollaran y los
Pájaros se burlaran.

No importan otras voces
No existen si no son sinceras
Se esconde en el viento la señal que uno espera
En murmullos escuchaba las peores sospechas
Todos sabían quien era menos yo
Nadie sabía mi verdad excepto yo

Son farsas, son ineptos, indiscretos e incorrectos
Inútil odiarlos, pena les tengo
Soñé que todo cambiaba
Era capaz de decir las cosas sin vergüenza
Era yo en acto y en potencia
Qué fácil era saber quien era para mí
Quién actuaba con sinceridad
Quien se guardaba los besos para otra oportunidad.

Pensando sin actuar

Y se me hace triste pensar
Que ya todo quedó atrás
Y no por mi decisión
Sino porque decidiste vos
Antes de todo
Antes de nada
No diste tiempo
A que algo pasara

Me duele creer que siempre es igual
Que soy la equivocada
La que ve todo mal
Tampoco quiero pensar
En por qué así actuaste
Y en qué cambiaste
Apenas me viste
Yo sé que algo notaste
Después me invadiste
Y me asustaste
Actué en consecuencia
Pero los roles se invirtieron
Y fui yo la que se ilusionó
Sin remedio.

Te fuiste de mí
Sin dejarme recibirte
Quería abrirte los brazos
Sólo que más despacio
Quería que fuera,
Quería que se diera
Tan pronto me hiciste ver
Que nada iba a acontecer
Igual yo seguí
Insistiendo porque sí
Pero en el fondo lo sé
Que eso no está bien

Ahora te dejo ir
Con todo lo que me cuesta decir
Me llené de vos
Cuando vos te vaciaste de mí
Sin decir que sí
Sin decir que no
Sin entender por qué
O por qué no.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Cohesión

Me olvido de lo que busco cuando ya no sé qué busco.
Pero me acuerdo que no lo encuentro, cuando no lo encuentro.
Sé que es difícil cuando me resulta difícil
Y me convencen de que es fácil, para los que les fue fácil.
A veces pienso que tengo que cambiar, esa forma particular de pensar
Para poder descansar. Para relajar. Para disfrutar.
Conflicto ridículo. Así lo defino. Patética. Así me siento.
Cuándo? Cómo? Por qué? Qué hubiera pasado si…
Antes, ahora ya…, no, bueno sí, está bien, voy a ver.
Y así puedo pensar, y pensar y pensar. Y no hacer, no hacer, no hacer.
Qué entonces? Claro. Puede ser. De ninguna manera. No ves?
Se caen los ojos, como reflejo del alma. Pero no es reflejo de acción
Es tan sólo una imaginación. Es creer y creer pero no es intentar.
Es intentar desde el vacío, desde donde no me puedo tirar. Pero
Creíblemente caigo igual.
Corro hacia el otro lado, lo gracioso es que mi objetivo, es lo contrario.
Soy hábil para escapar, y sin embargo yo siento que siempre, estoy en el mismo lugar.
Demasiado buena para creer y tan mala para desconfiar.
Tan instalada en el miedo, en lo imprevisible de los encuentros, en lo
Triste de los desencuentros. Son palabras que se esconden debajo de mi lengua
No las digo, las pienso, con suerte las escribo, y quizás, las muestro.
Son contextos fabricados, son verbos analizados, son tiempos siempre futuros
Que se quedan en el pasado. Es un período hipotético irreal, pero que no se
Pronuncia como tal, pobre, aspira a la realidad.
Es un ´´si…´´ que queda solito, tantas cosas en esos puntos suspensivos
Podrían venir. Y no. Es que siempre el punto lo pongo yo.
Las comas me cansaron. No dicen nada, agregan, agregan, y agregan
Pero para qué sirve? Sí, sí, para mí. Para mí para qué? Mejor dicho:
Para mí y para quién? (Quizás la revista tenga la respuesta.)
Las aclaraciones pasaron de moda. Nadie usa los paréntesis. Qué importan,
Lo que decís lo decís. Y si se entiende se entiende. Y sino… leeme.
Bueno, sí, eso es lo complicado. Leer. A veces uno se traba, yo leo
De corrido pero bueh, alguna s se me escapa.
Es peor escribir. Sobre todo cuando no sabes qué. Ni por qué. Ni para quién.
De nuevo lo mismo. Para qué cambié de párrafo si seguimos con lo mismo.
Eso sí. No hay signos de interrogación. Irónico. Todo lo que tengo en mí
Son preguntas. Y respuestas también, las que invento yo, a pulmón.
Las que mi voz superior confirma o deja de lado, a veces me reta, me
Ofrece otra visión, que quizás mejore la mía, porque vio, a veces los
Anteojos hay que cambiarlos. Si mirás todo desde el mismo lugar
Te aseguro que te mareás. Y te aburrís porque las cosas tienen ángulos
Y planos que desde el mismo lugar no notás. Me pasó con la puerta de casa.
Siempre cerrada siempre cerrada. Lo gracioso es que no soy yo la que pone la llave.
Y de todos modos, saber que está, me da seguridad de la inseguridad que hay.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Cuando vuelve lo olvidado

A veces no sé cómo administrar el tiempo. Pero no el tiempo de estudio, el tiempo de ocio, o el tiempo de trabajo. Sino el tiempo que ya pasó. Cómo hago para no volver la mirada hacia él con un dejo de melancolía? Cómo hago para dejar de creer que ´´todo tiempo pasado fue mejor´´ cuando sé que no es así?.
Es la lucha que tengo cada vez que me reencuentro con lo que fui, con lo que dejé, o con lo que volvería a hacer. Algo así como una ´´búsqueda del tiempo perdido´´. Es que definitivamente hay tiempo que perdí, que dejé atrás, que no aproveché, que podría haber hecho tantas cosas… y sin embargo me apabullé. Elegí lo más fácil, lo que me salía, lo que no me costaba tanto trabajo pensar, lo que un día me reprocharía pero que mientras no fuera ése día, no importaba, me servía.
Hoy me doy cuenta de que la ingenuidad se clavaba en mis entrañas, que se instalaba por tiempo indefinido y que las lágrimas se debían a eso, las desilusiones se debían a eso. Y hoy, a qué se deben?.
La música que recuerdo es aquella que pudiera calmar mis angustias que por ese momento corrían descontroladas por el interior de mi cuerpo, se reflejaban en sollozos insistentes y en páginas repletas de palabras que no me llevaban a nada. Sí, me calmaban en esos instantes, y al releerlas volvía a sentir cada cosa que había escrito, pero no había reflexión, no había solución para el dolor. Acaso la hay?
Hoy trato de avanzar. Ese es mi objetivo. Por eso me molesta cuando algo que viene de lejos, me retiene, o al menos lo intenta. Sería maravilloso creer que todo era mejor antes, que ahora todo está mal. Siempre hay cosas que están mal. Pero ahora me doy cuenta de ellas, y las administro en mi memoria, en mi entorno cognitivo, para así, cuando alguien lo necesite, si puedo, le presto mi humilde conocimiento, le entrego las experiencias de lo que yo sentí, o viví, y no para aburrir a nadie, sino para ser el testimonio viviente, de que aún cayéndose, una y otra vez, se puede, se puede por lo menos querer, aunque lo niegue tantas veces, que las esperanzas continúan intactas, que las ganas se renuevan, y que lo que yo pienso solamente evoluciona para mejor, para el bien de todos, de mí, y de vos.
Lo más sorprendente es que en vida (por suerte, toco madera) no pasó nada tan grave, tan trágico o dramático para sentir como siento, y eso es quizás aún peor de manejar, porque la manera en que uno siente, actúa y reacciona es lo más interesante por desafiar.

jueves, 25 de septiembre de 2008

6 cosas que me hacen feliz

A pedido de Nacho paso a reflexionar sobre lo que me hace feliz. Y para ser sincera, no sé si hay muchas cosas, quizás las hay pero no las veo, la mayoría de las veces me encuentro sonriendo entre lágrimas, por mi propia incredulidad al encontrarme lagrimeando más de lo debido...
en fin, basta de pálidas, a ver:
1) sentir que pertenezco a un lugar ( y más cuando se trata de amigos, o la facultad)
2) que mis logros se vean recompensados, que el esfuerzo sea valorado.
3)reirme con amigos
4) que mis alumnos aprendan!
5)que me tengan en cuenta
la última es potencial
6)encontrar a la persona que me pueda seguir... o acompañar.
Y a ustedes?

viernes, 5 de septiembre de 2008

Recuerdo de una noche feliz

Ese recuerdo me persigue como una triste prueba de lo que compruebo todo los días.
Se mete en mis sueños como si hubiera sido ayer, demostrando que esas sensaciones aún están a flor de piel.
Pero la evidencia muestra que sólo mis ojos se acuerdan de los tuyos, que sólo mi cuerpo recuerda aquél abrazo, que sólo mi mente revisa todos los pasos.
Pasan los días, y esa noche sigue latente, con la ridícula esperanza de que se repita, de que acompañes tus actos con las palabras precisas.
No te pido que me quieras, sólo te pido coherencia. Mi mano sabe que ya no estás dispuesto a tomarla, sabe que deberá buscar a otro que quiera abrazarla.
Mis pies saben que no van a tener más el privilegio de bailar con un experimentado, así como mi técnica se dio por vencida, y ya no busca tus halagos.
Mi cuerpo desea el mimo de tus besos tan suaves, tan invisibles en la mejilla, tan presentes en el interior de mi elemento.
Son esos gestos raros, y esas actitudes inesperadas, las que tanto me gustan, las que tanto me matan.
Y ya no es un secreto, los dos sabemos que cuando te veo soy otra sin dejar de ser yo. Que actúo con naturalidad para gustarte como soy, simple y querible. Sabés que con vos no hay neutralidad, que cuando pasás la raya quiero más, que si me invitaras a bailar, no habría tiempo para la pausa, seríamos dos tontos que no se dejarían más.
Pero el miedo acecha y eso no lo puedo evitar. Ya no voy a hacer conjeturas acerca de lo que a vos te pase, sólo sé que tengo miedo de que esto crezca cada vez más, y que ya no me alcancen las páginas para escribir todo lo que siento. Son repeticiones, son confusiones y complicaciones, son verdades o son mentiras, pero son todas partes de mi vida.

sábado, 23 de agosto de 2008


Tantas veces me vi en la dificultad de explicar lo que pasa en mí. A veces es amargura de que otros no sean dulces, a veces es odio de que en otros no haya amor.
Muchas veces es soledad cuando no encuentro la compañía que busco, incomprensión cuando no hay respuesta del otro lado, desazón cuando me confundo en los gestos de los demás.
Siento un signo de interrogación cuando creo haber perdido las congruencias que solían haber. Me sobran las palabras para los que son tacaños, y resultan tan pocas cuando son útiles para otro, y no es por egoísmo mío, no, es exigencia. Exigencia de un discurso perfecto, sin errores que comprometan la semántica o la cohesión, con los puntos necesarios, la cadencia y entonación adecuadas para no crear malentendidos, un discurso que cumpla con mis objetivos: que llegue. En una palabra sería, transmitir. Transmitir lo que quiero decir, lo que pienso, lo que siento, que sinceramente muchas veces lo intento pero me quedo corta.
A veces me siento mareada, porque los lugares que solía recorrer con comodidad ya no son los mismos, o yo no soy la misma. Me siento con culpa, porque me hago cargo de situaciones que yo no modifiqué, de las cuales yo no soy responsable. Quizás es rechazo hacia aquello que se publicita como fantástico, divertido y amigable pero que en la primera de cambio se olvida de las bases.
Poco a poco desentraño las pelusas, lo viejo que ya no sirve, o lo nuevo que no se instala. Prefiero ir de a poco, más atenta, y a la vez más dispersa en los prejuicios, en las pretensiones, en las exigencias, en los ´´no´´ y en los ´´sí´´ de cada uno.
Es como si fuera ahondando en las profundas vías de opciones, reflexiones, elecciones, contradicciones que podemos tener. Y lo que me tranquiliza es que a pesar de que no siempre lo vea, no siempre lo crea, o no siempre lo quiera, tengo un sostén, un apoyo que siempre va a estar, muy a pesar mío, y por suerte.
No importa cuántas veces me equivoque si voy a ser capaz de darme cuenta, me alcanza con eso, si todavía me doy cuenta, ya es un logro.

sábado, 9 de agosto de 2008

Interpretación


Es buscar la interpretación entre tan poco misterio. Se confrontan la subjetividad de mis deseos con lo desconocido de tu personalidad.
Reivindicar lo divertido dentro de lo cotidianamente aburrido, y lo aburrido de lo que extrañamente provocaba diversión.
Se desestructura lo normalizado, lo pautado, lo obvio, lo pensado. Surge la innovación, la expectativa, se estimula la imaginación y todo es parte de una pura improvisación en la cual los sentimientos se disfrazan de silencios y miradas, de sonrisas y ternura que intenta ser disimulada en un simple pero tan sentido abrazo.
Y se sufre cada paso de una historia que no tiene lugar, no está permitido enamorarse en la pista, los problemas son muchos y si bien eso de alguna manera lo hace más apasionante, por otro lado da miedo, mucho miedo. A caerse? A tropezarse? No, peor, a quebrarse. A quebrar esa estabilidad alcanzada con tanto esfuerzo, a quebrar esa seguridad añorada por tantos, a quebrar la habilidad lograda con la enseñanza y técnica de tantos bailarines, a quebrar ese abrazo en el que se pegan los cuerpos y se conocen los corazones, su latir, y esa respiración tan cerca, esa confidencia se hace a un lado. Ya no hay límites para sobrepasar ni sensaciones por revelar.
Todo parece una equivocada casualidad, un acto fallido del destino, un tango mal bailado, o lo que es peor: un tango terminado.
Pero no todos tienen la misma suerte, todo depende, de quién se anime, de quién se calle, de quién lo diga, de quién lo esconda, de quién aparezca, de quién se trate…
Y son infinitas las posibilidades, las excusas y las explicaciones para tratar de remendar algo que no fue, pero en el fondo, bajo la mirada de los otros, bajo la indiferencia de los demás, los protagonistas del baile saben lo que pasó realmente, si en lo profundo de su sinceridad hubo una conexión más que imaginaria entre los dos, en la que disfrutaron y se animaron a ir un poco más allá, a tientas y despacio, guiados por la música invasiva y movediza que se apoderó de todo prejuicio, y diferencias extremas, que se hizo carne en una ilusión tan a la vista en el baile, tan ocultada en la muchedumbre, como si la opinión de los otros pudiera arruinarla, pudiera destruirla, simplemente pudiera…

miércoles, 6 de agosto de 2008


Así se baila el tango
Música: Elías Randal Letra: Marvil (Elizardo Martínez Vilas)
¡Qué saben los pitucos, lamidos y shushetas! ¡Qué saben lo que es tango, qué saben de compás! Aquí está la elegancia. ¡Qué pinta! ¡Qué silueta! ¡Qué porte! ¡Qué arrogancia! ¡Qué clase pa'bailar! Así se corta el césped mientras dibujo el ocho, para estas filigranas yo soy como un pintor. Ahora una corrida, una vuelta, una sentada... ¡Así se baila el tango, un tango de mi flor! Así se baila el tango, Sintiendo en la cara, la sangre que sube a cada compás, mientras el brazo, como una serpiente, se enrosca en el talle que se va a quebrar. Así se baila el tango, mezclando el aliento, cerrando los ojos pa' escuchar mejor, cómo los violines le cuentan al fueye por qué desde esa noche Malena no cantó. ¿Será mujer o junco, cuando hace una quebrada? ¿Tendrá resorte o cuerda para mover los pies? Lo cierto es que mi prenda, que mi "peor es nada", bailando es una fiera que me hace enloquecer... A veces me pregunto si no será mi sombra que siempre me persigue, o un ser sin voluntad. ¡Pero es que ya ha nacido así, pa' la milonga y, como yo, se muere, se muere por bailar!

martes, 29 de julio de 2008

Empezar de cero una y otra vez

Siempre pienso que la vida de a poco te va devolviendo cosas, en pequeñas dosis, te da de su propia medicina, y ya te vas sintiendo mejor. Nada es tan absoluto y tan terrible como parecía. Pero eso sólo lo ves así gracias al tiempo.
Me di cuenta (ya hace tiempo) que es inútil permanecer en lo que provoca o provocó dolor. Que buscar las razones, los por qués, cuando nadie te los da es una pérdida de tiempo. Yo perdí el tiempo, mucho tiempo. Y ahora ya está. Ahora soy más práctica pero porque en su momento le dediqué tiempo a todo esto. El otro día me preguntaron: pero no te parece triste? y respondí con total sinceridad que no. Triste no es terminar una relación, dejar de hablarse con alguien, o no saber cómo está. Triste es haber creído que alguien era de tal manera, que lo que había era verdadero, que valía la pena... triste es creer que nuevamente uno se equivocó y creyó conocer a alguien que no tiene el mismo corazón. Pero no todo lo que pasó es en vano, y en su momento sirvió, funcionó, se disfrutó y ahora a otra cosa mariposa. Y no porque sea mala, sea superficial, frívola ni mucho menos, al contrario, esta tortuguita ya no quiere llevar una caparazón encima, porque pesa mucho y no queda nada linda. Prefiero ir desnuda aunque aún tenga ciertos pudores y todos me vean tal cual soy, por qué ocultar cosas? por qué no ser sincera aún con quien no nos interesa? después de todo nunca se sabe, quizás la vida nos sorprenda, y ese/a que no era nadie se convierte en la más preciada de las personas.
En fin... es hora de entender ( y obviamente lo digo por mi) que lo mejor está por venir, y que esta tortuga tiene ganas de dejar de ser tortuga para ser la liebre abilidosa que siempre supo esconder.

jueves, 24 de julio de 2008

Monólogo

Siento la angustia de las distintas circunstancias, en algunas soy favorecida en otras soy la damnificada. No entiendo por qué es tan fácil para unos y tan complicado para otros, por qué me quejo cuando tengo mucho y no llora el que no tiene nada.
Me cuesta encontrar un punto medio, un equilibrio en el que pueda avanzar. Busco pero no encuentro. Estoy buscando con todo el esfuerzo? Estoy disponible?
Quiero que me amen? O es sólo la idea la que me gusta, con la que me acuesto y me quedo pensando hasta dormirme resignada, añorando que en el sueño aparezca y se traslade automáticamente a la realidad.
Qué problemas!! Nunca creí que podría ser tan rara… tan enroscada. Tengan cuidado! En cualquier momento se larga. El mar de lágrimas de la angustia insoportable dentro de mi ser. Por qué? Qué tan difícil puede ser? Maldita sensibilidad. Aunque me gusta tenerla, eso en muchos aspectos me hace distinta a los demás.
Bien. Valoré algo de mi misma. Vamos bien. Qué puedo entregar yo? Qué podría darle yo a un hombre? A mi pareja, a mi amante, a mi novio, a mi pretendiente, yo qué sé…
Pensemos. Es una tarea que me dieron Tengo un mes para pensar qué puedo dar yo.
Elencar mis virtudes no tiene mucho sentido, porque desde un defecto también le podés dar algo al otro.
Veamos: yo sé que cuando quiero a alguien me doy completa, no tengo miedos, o tengo pero me juego, yo sé que soy así, después me re duele cuando me joden, me cagan, me engañan o lo que sea… pero yo estoy más que segura de eso, y eso no se lo dije a Mónica, debería… es importante cambia mucho la cosa. Pero sigamos. Yo doy todo mi cariño, soy divertida, me gusta acompañar al otro, me gusta que me acompañen, me gusta hablar, me gusta escuchar, quiero ayudar, quiero aconsejar, quiero enseñar, quiero aprender!. Le daría toda mi sensualidad, trataría de desinhibirme y poder conocerme en algo a lo que no llegué jamás. Y si hablamos de sexualidad también, trataría de dejarme llevar, de explorar, de no cerrarme, de en todo caso preguntar y hablar todo, que no me coma la inseguridad.
Pero yo podría ser creativa, tal vez un poco pesada… trataría de que eso no pasara… no quiero que todo gire en torno a eso. Difícil no? Compartiría todas mis cosas, todo lo que me pasa, todo lo que no me pasa, sería mi confidente y yo esperaría y haría lo posible por ser la de él. Le diría cosas lindas y tiernas, siempre sinceras. Sería capaz de decirle lo que no me gusta de él, lo que me pone triste lo que me desalienta… pensaría en él, lo tendría en cuenta, le compraría cosas, lo llamaría por teléfono, lo iría a ver. Imaginaría cosas e idealizaría el futuro con él. Me interesaría por sus gustos, me metería de lleno en su vida para entenderlo mejor, y esperaría de alguna manera que él hiciera lo mismo. Saber qué le gusta y qué no, sería paciente a veces un tanto histérica, quizás peleadora pero nunca soberbia.
Hacerme valer. Me haría valer y lo haría valer a él. Igual trataría de no cegarme, de estar alerta, saber que siempre hay una puerta abierta. Respeto. Compañerismo. Amor. Creo que así se resume lo que yo le podría dar a alguien que fuera capaz de estar conmigo…
Por qué siento que no existe esa persona? Por qué sin mirarme al espejo me creo incapaz de lograr que alguien me quiera?
Esto no soluciona nada. Es imaginar imaginar imaginar y que nada vaya a cambiar.

miércoles, 9 de julio de 2008

El dulce engaño

Bailan las sábanas esta canción,
murmuran infidencias cuando no estoy
contienen las huellas de aquel amor,
fruto del árbol que ya creció.
La flor deshojada que un día quedó
hoy se ríe y llora cuando piensa el amor.
Ellas se burlan con tanta pasión
la enredan tan fuerte que sufre el amor
quisiera dormirse y encontrar la paz
en esa suave caricia que ya no está.
Hierven las venas cuando él aquí está
se lleva mis ojos, mis manos, mi sonrisa
me deja pensando en qué pasará.
Volverá otra noche? o ya no podrá amar?

domingo, 29 de junio de 2008

No me acuerdo cuándo, pero sé por qué.

Es una historia de amor
La quiere contar
La quiere escribir
La quiere gritar
La quiere sufrir
La quiere vivir sin dejar de disfrutar.

Piensa en cada detalle, se sonríe y se emociona
Con la idea de que algún día sea ella la protagonista
Realidad y fantasía se mezclan en las páginas melosas
De una nena que crece, de una mujer que se empequeñece
.

Y desea ese momento, en que lo cursi se hace carne
Ese intercambio de miradas, ese silencio en que los ojos
Se encuentran más de un instante creando esa sensación tan apasionante.
Y el momento en que sus labios se conocen sin prejuicio
Se dan besos sin nombre, se entregan con compromiso.
Y descubren que es en serio, que existen esas cosas, de las
Que todos dicen y nadie esconde.

Y cuando llega ese momento… mm delicioso y delicado
Es el encuentro de los cuerpos, evento consumado. Procede con
Dulzura, responde genial, es dueña de sus impulsos, él es capaz
De hacerla amar en esa parte tan íntima. Algo que convierten en
consecuencia del amor, en detonante previsible, en un imposible,
De evitar…

Quiere sonreírse todo el tiempo, pensando que sí pasará
Soñando que alguien será capaz de hacerle sentir todo eso
Y mucho más…

Se esmera por tratar de describir con las palabras que dispone
Lo que siente en verdad
Pocos la entienden, o pocos se esmeran por tratar.

Ella sabe y puede sola, o de eso se quiere convencer… está segura
Que habrá alguien que pueda comprender lo que el amor implica en su vida
Lo que espera, lo que llora, lo que teme nunca aparezca…

sábado, 21 de junio de 2008

Colombo en el recuerdo

Lo que es volver atrás.
Lo que es sentir que ya estuviste ahí, pero que no eras así. Que si te equivocaste en ese momento fue por cómo estaban dadas las circunstancias, por cómo actuaste vos, porque en el pasado había muchas cosas que no tenías claras. Pero cometer el mismo error ahora… caer en lo mismo, aún sabiendo lo que dolió, o recordando que no fue para nada inteligente pero que sucedió, o no, no sucedió, y ya está, seguiste adelante porque así es, y porque no había más opción, al menos no la encontré yo.
Es la sensación de estar en tu mundo que ya no es tal, no es como lo dejaste, como lo viviste tanto tiempo, es otro, porque lo habitan otras especies, y no quisiera mirar desde lo alto, pero así lo siento, y a la vez no, porque me superan en tantas cosas…
Sin embargo voy, sigo yendo como visitante, como una vieja participante de un juego que disfruté, que sufrí, que me divirtió, que me aburrió, que me dio todo, que me dio mucho y también poco. Vuelvo pero con la cabeza distinta, y no es que tenga el último peinado de la moda, al contrario, siempre fiel a mi estilo que es el ´´sin estilo´´, lo que pinta, lo que me gusta como me queda, y no me importa la mirada de los demás, estoy en otro ambiente, estoy en otra etapa, abandoné esa burbuja finalmente, costó, sigue costando a decir verdad, siempre tira, atrae la idea de volver hacia atrás. Pero no. No es posible. Tampoco debería uno querer eso. Pareciera que uno nunca aprende, la tentación es muy fuerte, y lo que llamó la atención antes, a veces vuelve a tomar protagonismo en el presente, pero es tan sólo un instante, hasta que llega la lucidez, y es sentarse a pensar, que son minutos, quizás horas, mientras uno se va de uno, y vuelve a lo anterior, que en realidad sigue siendo parte de uno, pero es distinto. Se siente distinto. Está como… lejos, far far away… y el recuerdo nostálgico, el preguntarse una y otra vez sobre lo mismo no tiene sentido, porque a diferencia de muchos, yo sí evolucioné, yo estoy diferente, yo en muchas cosas cambié, y no necesito que nadie sea la prueba de eso, más que yo misma, aunque los recuerdos me nublen la mente y jueguen con mi corazón y con mi orgullo, yo sé que eso también es parte de quien yo fui, de quien soy, y de quien seré.

miércoles, 18 de junio de 2008

Porque
Porque cuando miro tus ojos es difícil que mi boca no tiemble.
Porque cuando me tomas la mano no quiero que la sueltes.
Porque me siento incómoda si no lo hago como esperás que lo haga
Porque la atracción que siento no se explica con palabras
Porque odio cuando hacés lo mismo con otras
Porque no me siento única a menos que me cruces la mirada
Porque espero algo donde no hay nada
Porque sueño despierta y no veo en vos el mismo sueño
Porque es una equivocación y ya me di cuenta
Porque tus rasgos me agradan
Porque tu personalidad me hace cosquillas
Porque tu presencia me pone nerviosa
Porque nuestros saludos son silenciosos pero profundos
Porque todo esto es pura fantasía
Porque nada de lo que escribo es real, porque es tan real que me asusta
Porque vive todo en mí
Porque nadie lo plantó
Porque yo sola lo sentí
Me inspira lo que siento cuando su aliento está cerca. Cuando me acaricia intentando dar una explicación que apenas escucho pero que quiero tener en cuenta.
Me inspira lo que siento cuando me invita a bailar con él. Cuando su abrazo distante se convierte en la intimidad más profunda.
Me inspira lo que siento cuando me mira con sus ojos negros. Cuando quiere separar lo que dice de lo que ve. Cuando intenta disimular que mi mirada lo está inhibiendo.
Me inspira lo que siento cuando me ignora y así evita dirigirse a mí ante cualquier duda, cualquier pedido. Se rehúsa a usarme como ejemplo, prefiere ver mis errores, y corregirlos en otro momento.
Me inspira lo que siento cuando se ríe y crea un clima de complicidad con el mundo, pero no se da cuenta, que es tan sólo una máscara, pues nadie sabe cómo es por dentro.
Me inspira lo que siento cuando lo veo apasionado, divertido y concentrado. Cuando se toma en serio las cosas, y su mejor saludo es una sugerencia, es una indicación, que lejos está de querer ser soberbia.


Cuando me gustaban los profesores de tango... jajaj